La curiosidad mató a la ignorancia

Curiosidad

Y al gato le proporcionó un sabroso ratón. Sin curiosidad, aun viviríamos de la caza-recolección, no conoceríamos el fuego, nos cubriríamos con taparrabos de piel de conejo y veríamos con temor los rayos de la tormenta. Así que menos acojonarse y más querer saber por qué pasan las cosas, puñeta .