Comer demasiadas espinacas y, a la vez, abusar de los anabolizantes no puede ser bueno

Popeye

Después de las últimas entradas, he decidido publicar algo más serio. Ahora que ya no le importa a nadie Venezuela, creo que ha llegado el momento de hablar sin tapujos de espinacas y anabolizantes. Las primeras me gustan, porque la verdura está muy rica. De anabolizantes y otros productos similares prefiero no saber nada. Hago ejercicio para sentirme bien, no para lucir. Es mejor la salud que la imagen ¿O no? Pero ésta no es la cuestión, hay que ir más lejos: Si el PP (Partido Podrido) consigue formar gobierno esta vez, ¿Qué piensa hacer con todas las latas de espinacas en conserva que hay en España? Y el PSOE, tan feliz porque UNIDOS PODEMOS, que tiene (la parte de PODEMOS) apenas dos años de vida, no ha conseguido quitarle el segundo puesto ¿No debería ponerse verde de vergüenza por atacar constantemente a la izquierda mientras el PP (Partido Podrido) campa a sus anchas tan feliz? ¿Qué tiene que decir al respecto? ¿Cómo pueden estar tan safisfechos de haber tenido los peores resultados de su historia? Y UNIDOS PODEMOS ¿Habría conseguido mayor fuerza electoral si sus líderes hubieran tomado anabolizantes? ¿Debería apuntarse a un gimnasio Pablo Iglesias? ¿Debería comprarse un chándal como el de Maduro?

Sí, lo sé. Tienen razón. Todo esto que he escrito son gilipolleces. Pero después de una campaña electoral de seis meses donde la mayoría (hay excepciones) de representantes políticos han dicho memeces unas tras otra, pues no sé a qué viene que yo no pueda tener mi momento surrealista, oigan. Además, no he notado yo que la ciudadanía se haya indignado porque la hayan tomado por tonta. Así que, miren, no lo borro. Lo dejo escrito. A la mierda.

Buenas noches y buena suerte (la vamos a necesitar, visto el resultado electoral de hace unos días).